Amnistia Internacional Uruguay

Yearly Archives: 2010

Comunicado de prensa | Costa de Marfil

21 de diciembre de 2010

Costa de Marfil: Protección urgente para la población indefensa frente a la escalada de violencia

Amnistía Internacional ha sabido por testigos presenciales que, mientras la violencia postelectoral se intensifica, los secuestros, las desapariciones y las agresiones van en aumento.

La organización ha recibido un número creciente de informes sobre personas detenidas o secuestradas en su casa o en la calle, en muchos casos a manos de atacantes armados no identificados acompañados de elementos de las fuerzas de defensa y seguridad y de milicias.

Se ha acusado a gendarmes y policías de atacar una mezquita en Grand-Bassam –utilizando munición real contra la multitud– y de golpear y someter a tocamientos a mujeres manifestantes.

“Está claro que cada vez más personas están siendo detenidas ilegalmente por las fuerzas de seguridad o las milicias armadas, y tememos que muchas de ellas puedan haber sido asesinadas o sometidas a desaparición forzada”, ha manifestado Salvatore Saguès, investigador de Amnistía Internacional sobre África Occidental.

Amnistía Internacional ha recibido informes sobre actos constantes de acoso por parte de personas en Abiyán identificadas como simpatizantes o presuntos simpatizantes de la Agrupación de Houphouëtistas por la Democracia y la Paz (RHDP, por sus siglas en francés), el partido de coalición que respaldó a Alassane Ouattara en las elecciones presidenciales. “No dormimos por la noche. Estamos siempre alerta y, cuando vemos personas armadas, ya sea de uniforme o con ropas de civil, hacemos ruido con las sartenes para alertar a los vecinos y disuadir a los atacantes”, dijeron a Amnistía Internacional muchos residentes de los barrios de Abobo, Adjame, Treichville y Yopougon.

Amnistía Internacional ha tenido noticia de numerosos casos de personas detenidas por las fuerzas de seguridad o por milicias leales a Laurent Gbagbo. Los cadáveres de algunas de ellas se han encontrado en la morgue o en las calles. El paradero de muchas otras sigue sin conocerse.

Al atardecer del 16 de diciembre, unas horas después de que las fuerzas de seguridad dispersaran violentamente una marcha organizada por simpatizantes de Alassane Ouattara, testigos presenciales vieron cómo Drissa Yahou Ali y Konan Rochlin eran secuestrados de sus casas en la zona denominada Avocatiers, en Abobo, un barrio de Abiyán. Un testigo dijo a Amnistía Internacional: “Hacia las siete de la tarde, un Mercedes negro se detuvo ante nuestro complejo de viviendas. Varias personas vestidas con camisetas negras y pantalones militares entraron en el patio y preguntaron por Drissa. Los agarraron a él y a Rochlin y se los llevaron”. Los cadáveres de ambos se encontraron dos días después en la morgue de Yopougon.

El 18 de diciembre, Brahima Ouattara y Abdoulaye Coulibaly, miembros de una organización denominada Alianza por el Cambio (APC), fueron detenidos cerca de una farmacia en Angré, en la zona de Cocody, un barrio de Abiyán. Un testigo dijo a Amnistía Internacional: “Un vehículo de la Guardia Republicana se detuvo. Sus ocupantes ordenaron que todo el mundo se echara al suelo, y luego agarraron a los dos miembros de la APC. Nadie ha vuelto a verlos”.

La violencia y los malos tratos no se han limitado a Abiyán.

El 17 de diciembre, después de mediodía, en Grand-Bassam, a unos 40 km al este de Abiyán, un centenar de gendarmes y policías rodearon una mezquita y arrojaron botes de gas lacrimógeno. Un testigo dijo a Amnistía Internacional: “Era más o menos la una. Escuchábamos los rezos del imán cuando vimos que gendarmes y policías rodeaban la mezquita. Algunos de nuestros jóvenes salieron a protestar, y entonces los agentes nos arrojaron botes de gas lacrimógeno, por lo que tuvimos que huir”.

A la mañana siguiente, 18 de diciembre, los gendarmes detuvieron a varias personas en un domicilio particular. Un testigo dijo a Amnistía Internacional: “Agarraron a tres jóvenes y los golpearon con una mano de mortero. También buscaban a otras personas, y todos huimos, por lo que nos dispararon con munición real”.

Unas horas después, más de 300 mujeres marcharon ante la comisaría para exigir la liberación de los detenidos. Una de ellas dijo a Amnistía Internacional: “Nos golpearon. Nos desgarraron la ropa interior. Nos pusieron las manos en la vagina y nos tocaron los pechos”.

El 19 de diciembre, Laurent Gbagbo emitió una orden para que la misión de las Naciones Unidas en Costa de Marfil, ONUCI, y la misión francesa, Licorne, retiraran sus fuerzas del país.

La ONU se negó, diciendo que Laurent Gbagbo no está reconocido por la comunidad internacional y no tiene derecho a pedir la retirada de sus fuerzas de mantenimiento de la paz. El 20 de diciembre, el Consejo de Seguridad de la ONU amplió en otros seis meses el mandato de sus fuerzas de mantenimiento de la paz en Costa de Marfil. El gobierno francés también dijo que mantendría a sus fuerzas, compuestas por más de 900 soldados.

En otra declaración aparte, el Consejo de Seguridad advirtió de que los responsables de ataques contra civiles o contra miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz podrían ser procesados en un tribunal internacional.

Un responsable de las fuerzas de mantenimiento de la paz dijo en Nueva York que las tropas de la ONU estaban listas para disparar en defensa propia y en defensa de su mandato, que incluye la protección de la población civil.

El 19 de diciembre, Navi Pillay, alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, declaró que, en los últimos tres días, más de 50 personas habían muerto, y más de 200 habían resultado heridas.

“En una situación en la que las fuerzas de seguridad están colaborando para cometer graves violaciones de derechos humanos, la comunidad internacional debe actuar para garantizar que esas violaciones cesan de inmediato”, ha manifestado Salvatore Saguès.

Documento Público / Índice AI: PRE01/426/2010

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Comunicado de prensa | Cuba

15 de diciembre de 2010
Niegan a periodista independiente permiso para viajar fuera de Cuba a recibir un premio +

actua hoy por Saber Ragoubi

Saber Ragoubi fue condenado a muerte en Túnez tras ser declarado culpable de delitos relacionados con el terrorismo y contra la seguridad nacional, cargos que él niega. Su juicio no se celebró con las debidas garantías, y fue condenado a partir de una “confesión” que, según él, le extrajeron bajo tortura.

Únete a los centenares de miles de personas de todo el mundo que defienden a otras personas que a diario viven bajo la amenaza de sufrir violaciones de los derechos humanos.

Pedimos que se conmute la pena impuesta a Saber. Dirige tu carta a:

Presidente de Túnez
Zine El Abidine Ben Ali
Palais Présidentiel
Tunis, Túnez
Fax: + 216 71 744 721 / 731 009

Su Excelencia,

Solicito a Usted tenga a bien conmutar la condena a muerte impuesta a Saber Ragoubi.
Solicito se le garantice un trato humano en prisión, poniendo fin al régimen de aislamiento al
que está sometido y permitiendole recibir visitas de su familia.
Asimismo le pido ordene que Saber Ragoubi y el resto de los hombres detenidos con él sean sometidos a un nuevo juicio conforme a las normas internacionales, y que no se tengan en cuenta las pruebas obtenidas bajo tortura u otros malos tratos.
Atentamente,
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Más información:
En diciembre de 2006, Saber Ragoubi fue detenido junto con otros 29 hombres cerca de la localidad de Soliman, a unos 40 km al sur de la ciudad de Túnez. Todos fueron acusados de delitos relacionados con el terrorismo, incluida conspiración para derrocar al gobierno y
pertenencia a una organización terrorista. Los hombres negaron todos los cargos presentados en su contra, pero fueron declarados culpables en un juicio sin las debidas garantías. Saber Ragoubi es el único condenado a muerte.
Saber Ragoubi fue detenido después de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y un grupo armado. Según dijo a sus abogados, fue torturado mientras estuvo bajo custodia del Departamento de Seguridad del Estado, del Ministerio del Interior, en Túnez, y posteriormente en prisión, antes de celebrarse el juicio. Cuando fue juzgado le dijo al juez: “Perdí tres dientes en la agresión de que fui objeto en la prisión de Mornaguia”. Sin embargo, el tribunal no investigó adecuadamente las denuncias de que él y otros hombres habían sido torturados y obligados a “confesar”. Amnistía Internacional considera que Saber Ragoubi fue sometido a un juicio injusto. Por ejemplo, el juicio a que fue sometido se basó en información que él y
otros acusados habían facilitado bajo tortura.
En 2008, un tribunal superior confirmó la condena a muerte de Saber Ragoubi. Desde 1991 en Túnez no se han llevado a cabo ejecuciones, pero los presos condenados a muerte viven en condiciones espantosas. Saber Ragoubi está recluido en régimen de aislamiento, o recibe visitas de su familia ni correspondencia.
El padre de Saber Ragoubi contó a Amnistía Internacional: “No me permiten ver a mi hijo […]. Me gustaría visitarlo y ver cómo está”; también dijo que el hecho de que le nieguen noticias sobre su hijo es angustioso.
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Por consultas escribe a accion@amnistia.org.uy

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actua hoy por Walid Yunis Ahmad

Walid Yunis Ahmad lleva más de 10 años recluido sin cargos ni juicio. El 6 de febrero de 2000, miembros de las fuerzas de seguridad kurdas (asayish) lo detuvieron en Erbil, capital de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí. Durante los tres años siguientes, su familia no supo dónde se encontraba ni si estaba vivo o muerto.

Únete a los centenares de miles de personas de todo el mundo que defienden a otras personas que a diario viven bajo la amenaza de sufrir violaciones de los derechos humanos.

Pedimos por que Walid sea puesto en libertad de inmediato y de modo incondicional. Dirige tu carta a:

Primer ministro
Dr Barham Salih
Kurdistan Regional Government
Erbil
República de Irak

Su Excelencia, Primer Ministro Salih,

Solicito a Usted que Walid Yunis Ahmad sea puesto en libertad de modo inmediato e incondicional, a menos que sea acusado de un delito penal reconocible y procesado
sin dilación en un juicio con las debidas garantías.
Le pido también que todas las personas que llevan largo tiempo detenidas sean puestas en libertad sin dilación, a menos que sean acusadas de un delito común reconocible y procesadas en juicios con las debidas garantías.
Por último le pido que las condiciones de reclusión sean plenamente conformes a las normas internacionales pertinentes, que todas las personas recluidas que denuncien tortura u otros malos tratos sean examinadas sin demora por un médico independiente, y que se
investiguen las denuncias sin dilación y de forma exhaustiva e imparcial.
Atentamente,

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Más información:
Walid Yunis Ahmad fue torturado durante su desaparición forzada; tras iniciar una huelga de hambre para protestar por su detención y tortura, fue recluido en régimen de aislamiento. Posteriormente lo trasladaron de una cárcel a otra sin explicación alguna, y en la actualidad se
encuentra recluido en la comandancia de las fuerzas de seguridad kurdas en Gishti, en de Erbil.
Walid Yunis Ahmad pertenece al grupo étnico minoritario turcomano en Irak. Antes de su detención trabajaba como traductor y productor de programas para una cadena de radio y televisión local que al parecer estaba vinculada con el Movimiento Islámico del Kurdistán, grupo islamista de oposición. Poco antes de ser detenido asistió a una reunión de ese grupo; posteriormente, alguien se ofreció a llevarlo en automóvil. La policía les dio el alto y registró el
auto; al parecer, hallaron material explosivo y detuvieron a Walid Yunis Ahmad, que negó tener conocimiento de la presencia de los explosivos.
Las autoridades kurdas sostienen que no pueden procesar a Walid Yunis Ahmad, alegando que la ley antiterrorista se promulgó seis años después de su detención y que el Código Penal iraquí no incluye delitos de terrorismo. Sin embargo, el Código Penal sí prescribe penas de cárcel por actos que pongan en peligro la seguridad interna o externa del Estado. Por lo tanto, Walid
Yunis Ahmad está recluido indefinidamente sin posibilidad de ser acusado o juzgado, en lo que supone una clara violación del derecho internacional.
En junio de 2010, Walid Yunis Ahmad recibió en prisión la visita de una delegación de Amnistía Internacional; afirmó que agradece enormemente la campaña de la organización en su nombre, porque ha tenido un efecto extremadamente positivo al ayudarle a mantener viva la esperanza de que algún día quedará en libertad.
Walid Yunis Ahmad es una de los miles de personas que llevan años recluidas sin cargos ni juicio en prisiones iraquíes.
Llevo 10 años sin ver a mis hijos. No quería que me vieran en esta terrible situación. Walid Yunis Ahmad
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Por consultas escribe a accion@amnistia.org.uy

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