Amnistia Internacional Uruguay

Así es cómo el activismo de derechos humanos consigue cambiar vidas

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Hasta ahora ha sido un gran año en conquistas de derechos humanos. Y aún estamos en julio. Te presentamos algunas de las extraordinarias conquistas de derechos humanos con las que contribuiste este año…

Ayudaste a liberar a muchas personas

En febrero, Teodora del Carmen Vásquez salió por fin de la cárcel  en El Salvador, al haber reducido un tribunal su indignante condena de 30 años. Había pasado 10 años entre rejas tras haber dado a luz un feto muerto, por lo que fue acusada y declarada culpable de abortar al ser este acto ilegal en El Salvador. Desde 2015, veníamos haciendo campaña por la liberación de Teodora con actividades que iban desde las peticiones hasta los actos de protesta, y Amnistía Internacional Noruega había intervenido incluso a través de los medios de comunicación audiovisual para retransmitir una señal de alarma que sensibilizara sobre el caso de Teodora. Amnistía Internacional continúa haciendo campaña por la despenalización del aborto en El Salvador.

Teodora abraza a su madre tras su liberación. Fotografía: AFP/Getty Images

Teodora abraza a su madre tras su liberación. Fotografía: AFP/Getty Images

En México, Sergio Sánchez salió de prisión tras haber pasado casi ocho años recluido por asesinato después de haber sido condenado en un juicio sin las debidas garantías en el que se admitieron pruebas falsas y contradictorias. Sus representantes legales creen que el trabajo de los y las simpatizantes de Amnistía Internacional, que participaron en marchas y manifestaciones, fue fundamental para lograr su liberación.

Sergio Sánchez. Fotografía: Amnesty International

Sergio Sánchez. Fotografía: Amnesty International

En abril, recibimos noticias bastante excepcionales de Myanmar, cuyo nuevo presidente, Win Myint, anunció una amnistía presidencial de la que se beneficiarían 8.000 personas, entre ellas numerosos presos y presas de conciencia. Entre quienes quedaron en libertad figuraban Dumdaw Nawng Lat y Langjaw Gam Seng —pastores religiosos de etnia kachin— y Lahpai Gam, por quienes había hecho campaña Amnistía Internacional.

También fuimos testigos de la liberación de activistas, periodistas, blogueros y blogueras en Etiopía, entre ellos Eskinder Nega —considerado preso de conciencia por Amnistía Internacional—, que había sido detenido en marzo de 2018, semanas después de haber quedado en libertad tras haber pasado más de siete años en la cárcel. Los numerosos mensajes que Eskinder recibió de simpatizantes de Amnistía Internacional no pasaron desapercibidos.

Eskinder Nega. Fotografía: Amnistía Internacional

Eskinder Nega. Fotografía: Amnistía Internacional

En julio, la artista Liu Xia pudo por fin salir de China y dirigirse a Alemania, tras más de ocho años de arresto domiciliario ilegal, desde que su esposo, Liu Xiaobo, recibió el premio Nobel de la Paz en 2010. Durante ese tiempo, permaneció bajo la estrecha vigilancia de agentes de los servicios de seguridad del Estado y sólo fue posible contactar con ella por teléfono y en circunstancias limitadas. Este mismo año, Amnistía Internacional y PEN lanzaron una campaña por su liberación en la que multitud de escritores y escritoras de renombre leyeron extractos de sus poemas.

Hiciste que los gobiernos se responsabilicen de sus actos

El impresionante resultado del referéndum irlandés, que anuló la prohibición del aborto en la Constitución representa una gran victoria para los derechos de las mujeres. El resultado fue fruto de años de intenso trabajo de activistas, incluida Amnistía Internacional. En 2015, publicamos el informe Ireland: She is not a criminal – The Impact of Ireland’s Abortion Law, en el que documentábamos, con testimonios de mujeres, las barreras y estigmas asociados al aborto. En 2018, se vio de nuevo hasta dónde llega el poder de la gente, cuando tanto hombres como mujeres viajaron a Irlanda sólo para votar y hacerse oír. Esto transmite un importante mensaje: que el cambio progresista es posible incluso en sociedades que han sido tradicionalmente muy conservadoras en determinados temas.

En Irak, publicamos un informe —que recibió amplia cobertura mediática— sobre los castigos colectivos a mujeres, niños y niñas presuntamente vinculados al Estado Islámico (ISIS). Al día siguiente, la prensa local comunicó que, tras haber conocido el texto, las autoridades iraquíes iban a pedir a las oficinas provinciales información sobre los casos destacados.

El 8 de febrero, la Corte Penal Internacional anunció que iba a abrir una investigación preliminar sobre la llamada “guerra contra las drogas” del presidente filipino, Rodrigo Duterte. Hemos presionado mucho para lograr justicia y rendición de cuentas en este caso, con investigaciones, actividades de campaña y labores de cabildeo ante la fiscalía para que abra una investigación. Esta decisión supone un resquicio de esperanza para las víctimas de las atrocidades cometidas durante las operaciones lideradas por el gobierno y dirigidas en su mayoría contra personas pertenecientes a comunidades pobres y marginadas.

En Ucrania, el gobierno aprobó un nuevo plan de estudios de educación primaria en el que, por primera vez, se incluyen los derechos humanos. A ello contribuyó el incansable trabajo de incidencia de Amnistía Internacional Ucrania, y su participación en el grupo de trabajo encargado de diseñar el plan de estudios. Asimismo, el Ministerio de Educación moldavo aprobó un plan de estudios desarrollado por Amnistía Internacional Moldavia para escuelas de educación primaria y secundaria en el que se incluía la educación en derechos humanos. Este éxito —el primero en la región— fue precedido por una iniciativa piloto durante el actual año académico en la que participaron cerca de 700 alumnos y alumnas de 22 centros.

Fue fantástico ver la excarcelación del líder de oposición y preso de conciencia malasio Anwar Ibrahim tras los sorprendentes resultados electorales del país, en los que Najib Razak fue derrotado por su mentor político, Mahathir Mohamad. Su puesta en libertad es un hito para los derechos humanos en Malasia y permite albergar esperanzas realistas de nuevas reformas.

Anwar Ibrahim y Salil Shetty. © Particular

Anwar Ibrahim y Salil Shetty. © Particular

Tras nuestro informe , “They betrayed us”: Women who survived Boko Haram raped, starved and detained in Nigeria, el Senado nigeriano adoptó una moción por la que se establecía un comité ad-hoc para examinar el texto. En junio, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Nigeria anunció la constitución de un grupo encargado de investigar las denuncias de abusos sexuales, discriminación y tratos inhumanos y degradantes contra la población internamente desplazada en el noreste de Nigeria. El anuncio hacía referencia a numerosas conclusiones de nuestro informe.

Avanzamos hacia la erradicación de la pena de muerte

En Benín se conmutó la condena a muerte de 14 presos, tras iniciativas concertadas de incidencia por parte de Amnistía Internacional. Visitamos a estos hombres en la cárcel, nos reunimos con el ministro de Justicia y el presidente de la Asamblea Nacional para pedir la conmutación de las condenas a muerte y creamos peticiones tanto en Internet como impresas. Anteriormente, se habían producido novedades positivas en Gambia, donde se acababa de anunciar la suspensión de las ejecuciones, y en Guinea, donde se había abolido la pena de muerte para todos los delitos.

Y a finales de mayo, el Parlamento de Burkina Faso aprobó un nuevo Código Penal en el que se suprimía la pena de muerte.

Simpatizantes de Amnistía Internacional hacen campaña por la erradicación de la pena de muerte. Fotografía: AFP/Getty Images

Simpatizantes de Amnistía Internacional hacen campaña por la erradicación de la pena de muerte. Fotografía: AFP/Getty Images

Te pusiste del lado de quienes necesitan justicia

Nuestro trabajo sobre la contratación en condiciones de explotación de trabajadores y trabajadoras migrantes de Nepal para los mercados de trabajo del Golfo sigue ejerciendo impacto. A finales de febrero, el Tribunal Supremo de Nepal instó al gobierno a facilitar información sobre la demanda judicial interpuesta en su contra por no haber regulado la actividad de los agentes de empleo que reclutan mano de obra. La ONG local que presentó la demanda utilizó como prueba clave nuestro informe de 2017 Turning People into Profits. Un fallo del tribunal favorable a los demandantes podría tener repercusiones positivas a la hora de proteger a la mano de obra migrante, sobre todo si da a la policía facultadas para actuar contra agentes sin escrúpulos.

Activistas de Nepal sensibilizan sobre los derechos de los trabajadores y trabajadoras migrantes. Fotografía: Amnesty International

Activistas de Nepal sensibilizan sobre los derechos de los trabajadores y trabajadoras migrantes. Fotografía: Amnesty International

A comienzos de abril, el Tribunal Constitucional de Bosnia y Herzegovina falló que las víctimas de violación en tiempos de guerra y otras víctimas civiles de la guerra no tenían que pagar las costas de los juicios si se desestimaban sus peticiones de reparación. Junto con TRIAL International, hace tiempo que estamos abogando por la supresión de las tasas judiciales en esos casos, y esta decisión puede animar a otras personas supervivientes a buscar justicia y reparación.

Vimos el poder de la solidaridad en Ucrania en marzo, después de que la policía se mostrara complaciente con grupos que recurrieron a amenazas y actos de violencia contra manifestaciones en favor de los derechos de las mujeres. Así, acusaron falsamente a una de las organizadoras, Olena Shevchenko, de haber infringido las normas sobre reuniones públicas por una pancarta “provocadora” que llevaban algunas de las personas asistentes a la manifestación. Cuando la activista llegó al tribunal el 15 de marzo, Amnistía Internacional Ucrania había hecho un llamamiento a través de las redes sociales que había llegado a miles de personas, y la sala estaba llena de periodistas, simpatizantes y personal de las embajadas. El tribunal concluyó que Olena Shevchenko no había cometido ningún delito y archivó el caso.

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