Amnistia Internacional Uruguay

Buena práctica en el Examen Periódico Universal: Uruguay

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Zeid Raad Al Hussein, recordó al Consejo de Derechos Humanos en el discurso inaugural del 30 periodo de sesiones que “[es] preciso aplicar las recomendaciones del EPU y de otros mecanismos de derechos humanos” para que las palabras se transformen en acción sobre el terreno. Ciertamente, ése es el objetivo primordial del examen periódico universal (EPU).

Con la entrada en su segundo ciclo, el enfoque del EPU ha ido cambiando progresivamente hacia la aplicación y el seguimiento. Esto es fundamental para que el mecanismo pueda cumplir su objetivo principal de mejorar la situación de los derechos humanos en el ámbito nacional, como establece la resolución 5/1.

Hasta la fecha, Amnistía Internacional ha enviado información para los exámenes de 117 países en el segundo ciclo. En cada caso, la organización ha evaluado el cumplimiento por parte del Estado de las recomendaciones principales aceptadas en el examen anterior. Los resultados son dispares. Con excesiva frecuencia, Amnistía Internacional no ha podido sino concluir que el Estado había conseguido muy poca cosa, o ninguna, en respuesta a las recomendaciones, y que invariablemente son aquellos exámenes en los que se repiten las recomendaciones del primer ciclo. En unos casos pueden no haberse aplicado íntegramente las recomendaciones en los cuatro años y medio transcurridos entre un examen y el siguiente; en otros, faltan voluntad política o recursos para dar prioridad a las medidas necesarias para aplicar las recomendaciones del EPU.

No obstante, hay también numerosos ejemplos de avances muy positivos en el país tras su examen, impulsados por las recomendaciones formuladas durante el proceso. Uno de estos ejemplos es Uruguay.

Gracias al proceso del EPU, Uruguay ha consultado con una amplia diversidad de partes interesadas, incluidos diversos ministerios gubernamentales, parlamentarios, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la oficina del país ante la ONU y la sociedad civil. Esto ha permitido una participación inclusiva en el proceso de examen, para tener en cuenta los motivos de preocupación en materia de derechos humanos de una diversidad de agentes en el ámbito nacional y centrar los esfuerzos en los principales desafíos de derechos humanos que se le presentan a Uruguay.

Con posterioridad al proceso de examen, Uruguay ha combinado las recomendaciones aceptadas durante su examen periódico universal con las recomendaciones formuladas por los órganos creados en virtud de tratados y los procedimientos especiales de la ONU; el resultado ha sido una lista completa de objetivos de derechos humanos que deberán alcanzarse en el tiempo que resta hasta el próximo examen, en 2018, así como el trazado de planes de aplicación con los órganos estatales pertinentes. Cabe destacar que Uruguay ha creado también un mecanismo de vigilancia, con amplia participación, para informar de los avances en la aplicación de las recomendaciones y el cumplimiento de los compromisos voluntarios, que incluye un examen a medio plazo en 2016.

La colaboración y puesta en común de buenas prácticas entre Estados son dos elementos fundamentales del proceso del EPU, imprescindibles si se pretende que el mecanismo sirva para mejorar la situación de los derechos humanos en países de todo el mundo. Para que pueda haber un avance considerable en la situación global de los derechos humanos en el tercer ciclo del EPU, todas las partes interesadas –incluidos los Estados examinados, los Estados que examinan y la sociedad civil– deberán redoblar sus esfuerzos para garantizar la aplicación puntual de los compromisos contraídos en materia de derechos humanos.

Documento público | Índice AI: IOR 40/2723/2015
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Consulta el documento “Segundo ciclo del Examen Periódico Universal de Naciones Unidas Compilado de contribuciones presentadas por organizaciones de la sociedad civil de Uruguay” Setiembre de 2013.-