Amnistia Internacional Uruguay

Paraguay: decisión del Congreso abre puerta a una nueva vida para los Sawhoyamaxa

 La decisión del Congreso Nacional a favor de la expropiación de las tierras ancestrales de los Sawhoyamaxa, permite avanzar hacia el cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en 2006 ordenó a Paraguay que devolviera a los Sawhoyamaxa sus tierras ancestrales.

“Hoy, 21 de mayo, se convierte en un hito histórico en el cumplimiento de los derechos humanos en Paraguay. El Congreso Nacional con la aprobación del proyecto permite a esta comunidad indígena que pueda empezar a reconstruir su vida”, dijo Rosalía Vega, Directora Ejecutiva de Amnistía Internacional Paraguay.

AI-PY“Esta comunidad, lleva luchando más de 20 años por poder volver a sus tierras ancestrales. Durante este tiempo han aguantado duras condiciones de vida sin acceso a un suministro regular de alimentos, agua y otros servicios básicos, al costado de la ruta”, enfatizó Vega.

En marzo del año pasado, tras el fracaso de las negociaciones de compra entre el propietario privado de sus tierras y el Estado, la comunidad ocupó parte de su territorio ancestral y continuó con sus reclamaciones desde dentro de sus tierras.

El Poder Ejecutivo decidió entonces elaborar el proyecto de ley de expropiación de 14.404 hectáreas de tierra en el territorio Sawhoyamaxa e indemnizar a su propietario. Este es el proyecto que el Congreso Nacional ha aprobado hoy.

Ahora el proyecto de ley debe ser promulgado por el Presidente de la República.

Información adicional:
Sawhoyamaxa significa “del lugar donde se acabaron los cocos”. Los indígenas Sawhoyamaxa pertenecen al Pueblo Enxet Sur.

En 1991, la comunidad Sawhoyamaxa inició los trámites para lograr el reconocimiento legal de sus derechos a las 14.404 hectáreas que les corresponde como parte de sus tierras ancestrales que se encuentran en los lugares conocidos como Retiro Santa Elisa y Estancia Michi, en una zona del límite oriental de la región del Chaco.

Una vez agotados los recursos internos, la comunidad indígena Sawhoyamaxa del Pueblo Enxet acudió al Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos.

En 2006, 15 años después de haber presentado la reclamación, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) condenó al Estado paraguayo por la violación de los derechos a la propiedad colectiva de sus tierras; a la vida; a la personalidad jurídica; a las garantías judiciales y a la protección judicial.

La sentencia notificada al Paraguay en mayo de 2006, establecía una reparación integral a los derechos violados de la comunidad y sus miembros. El principal punto resolutivo, el de la restitución territorial, contaba con un plazo de 3 años para ser ejecutado, momento en el que la comunidad indígena debía contar con tierras tituladas a su nombre y debía implementarse proyectos de desarrollo. Sin embargo, mayo de 2009, plazo límite, encontró a la comunidad en la misma situación de vulnerabilidad conocida por la Corte IDH años atrás.