Amnistia Internacional Uruguay

Turquía | Continúa la farsa de justicia para Taner y los 10 de Estambul

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El pasado miércoles se reanudó en Estambul el juicio de los 11 defensores y defensoras de los derechos humanos, entre los que se encuentran İdil Eser y Taner Kılıç, directora y presidente de Amnistía Internacional.

Los 11 se enfrentan a disparatados cargos por “terrorismo” en lo que, a todas luces, es un procesamiento por motivos políticos que está dirigido a silenciar las voces críticas en el país. Si los declaran culpables podrían imponerles penas de hasta 15 años de prisión.

Yo formé parte de la delegación internacional de observadores que asistió al juicio.

Por la mañana, varios de nosotros organizamos una protesta en el exterior del Palacio de Justicia de Çağlayan (así se llama), un inmenso y moderno edificio circular que alberga los juzgados más grandes de Europa. La protesta estuvo muy concurrida a pesar de las duras condiciones de frío y viento, y en ella participaron tanto personas a título individual como grupos de la sociedad civil. Entre los observadores extranjeros estaban los presidentes de las Secciones brasileña y británica de Amnistía, así como representantes diplomáticos de la Unión Europea y de Estados Unidos.

Se leyó en voz alta una declaración de apoyo a los defensores y defensoras de los derechos humanos. La hija de Taner, Gulnihal, de 19 años, estaba con nosotros y teníamos buen ánimo.

El tribunal tenía lugar para unas 120 personas, aparte de los letrados y otros funcionarios; todos los asientos estaban ocupados y había gente afuera que no pudo entrar.

Los magistrados del tribunal, dos hombres y una mujer, llevaban una toga negra con cuello alto de color rojo. Se sentaron en una plataforma elevada, como hacen los jueces en India. Un detalle interesante fue que el fiscal también se sentó con ellos, a un lado. A este hombre sólo lo oí hablar una vez, y brevemente, durante toda la vista que duró más de seis horas.

La mayor parte del tiempo se consumió en la defensa de Taner. El equipo defensor llamó a un testigo pericial que habló extensamente sobre el asunto de la aplicación ByLock. La policía le había devuelto el teléfono a Taner después de hacer una copia del software que contenía. El experto concluyó que no había ninguna posibilidad de que se hubiera descargado ByLock alguna vez. En su declaración, Taner dijo que ni siquiera había oído hablar de la aplicación ByLock hasta después del intento golpista.

A pesar de ello, en la primera vista no le concedieron la libertad bajo fianza. Al acabar esta primera vista, mi colega John Dalhuisen me dijo: “Más de tres meses ha estado el fiscal intentándolo sin llegar a nada. El juez no debería tardar más de media hora en desestimar la causa abierta contra ellos.” Pues bien, la causa no se desestimó, y se pasó a la segunda vista, que es la que describo ahora.

El juez presidente, sentado en el centro, hizo algunas preguntas al perito, y todo el tiempo tuvimos la impresión de que la jornada había evolucionado de manera decisiva a favor de la verdad. La totalidad del juicio se celebró en turco, exceptuando unas cuantas palabras en inglés (como “IP address” –dirección IP– y, por supuesto, “ByLock”, aunque no fue difícil captar el efecto que había tenido el testimonio del perito). Taner hizo una petición directa y sin apelar a lo emcional para quedar en libertad bajo fianza, dado que no había pruebas en su contra. El fiscal dijo las únicas palabras que le oí pronunciar en todo el día: que el Estado se oponía a la fianza.

Transcurridas las seis horas que duró la vista, todo el mundo se retiró de la sala excepto los abogados y los acusados. A nosotros nos pidieron que esperáramos fuera. Más tarde fuimos informados de que le habían denegado la fianza y, aunque la noticia nos afectó a todos, para la joven Gulnihal fue un mazazo.

Llevo muchos años trabajando como periodista de tribunales, y nunca había visto una represión tan descarada de personas que luchan en favor de los derechos humanos, ni de la libertad de expresión; relacionándolas además con el terrorismo. Ojalá el gobierno de India hubiera enviado un representante al juicio; espero que lo haga para la próxima vista. Es un asunto que debemos tratar con Turquía.

“Me entristece enormemente que Taner no haya sido liberado hoy y deba seguir soportando la cárcel al menos otros dos meses”, ha manifestado İdil Eser tras el juicio. “Pero seguiremos luchando sin descanso por su libertad.”

La próxima vista de la causa se ha fijado para el 31 de enero de 2018.

Autor: Por Aakar Patel, de Amnistía Internacional India.
Este artículo se publicó por primera vez en Outlook India.

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